El sólo acto de una persona para trabajar, evocar, imponer y llevar al acto una idea, pensamiento o sugerencia ante un grupo de personas que escuchan atentamente para la realización y solución de un trabajo interdisciplinario, puede resultar un tanto difícil, como en caso contrario, también puede suceder que sea tranquilo y de alto bienestar. Por más que se quiera, a más de alguno le ha pasado que trabajar en equipo, ha sido o muy gratificante o muy árido (o también en un término medio disconforme), ya que las dinámicas que se dan en un grupo en particular como tal, pueden variar con respecto a la posición en que se encuentren las demás personas en sus intereses profesionales y personales. Y también, en “como” y que “desea - motiva” aquella persona que, a la vez, es profesional. Sin lugar a dudas, que la gran clave que se ha de dar en un grupo de profesionales para poder realizar un o los objetivos del trabajo interdisciplinario, es en base a una dinámica interna que sea ágil, eficaz, flexible, motivante y gratificante, para si poder realizar un trabajo que pueda dar mano a la satisfacción de un buen resultado, que sea de calidad y para así, demostrarse en los componentes profesionales competentes una autonomía en lo organizacional y producción en poder resolver las necesidades que detectaron en un principio a solucionar. Las capacidades para ejercer un trabajo interdisciplinario de forma operativa y enérgica han de estar regido por múltiples factores, donde va a preponderar el bienestar mutuo, tanto a nivel profesional como personal, conjugándose todo en la toma de decisiones que logre el grupo para realizar la(s) meta(s) que se impongan, ya que la metodología que utilicen va de la mano a que haya un efecto recíproco y de estrecha relación en los participantes, y en medida en que vaya continuando y adquiriendo habilidades para ser más eficaces en el trabajo colectivo, las relaciones suelen dar como consecuencia empírica de una mejora, aportando notablemente en lo educacional; viceversa, en medida en que disminuye el interés y aparezcan los conflictos intelectuales – teóricos y personales, la calidad educativa que impartan el grupo de profesionales interdisciplinarios será defectuoso y mediocre, llegando en algunos casos a la frustración de no lograr un acto de intervención educacional que aporte a los temas a resolver. La posición que cada docente y/o profesional que intervenga en un proyecto educacional en pos de una mejora de la(s) necesidad(es) que se puedan detectar en un establecimiento educacional (o en su similitud, que ofrezca un plan educacional comunitario y social, como distintas ONG’s, Fundaciones y Corporaciones privadas, etc.) será vital en lo que a relaciones interpersonales refiere, haciendo hincapié, en las motivaciones, las tensiones y posibles amenazas en que un grupo de profesionales fracase en su actuar interdisciplinario educativo, preponderando en las exigencias personales y profesionales en que se ve un docente (entendiéndose profesores, psicopedagogos, psicólogos, sociólogos, médicos, etc.) en pos de los distintos temas por solucionar en lo educacional.
Principales Problemáticas en el Equipo Interdisciplinario.
Por lo general, los equipos de docentes interdisciplinarios se ven expuestos a una tensión imponente que incide en el éxito o fracaso del trabajo grupal, en donde cada componente puede vivir a algún(os) integrante(s) o el grupo en general como elementos amenazadores de sus intenciones, ideas, aspiraciones o rasgos / formas de personalidad de una persona en exclusiva, lo cual ya deriva en que aparezcan los primeros resquemos y fricciones en la relación interpersonal en el grupo de trabajo, permitiendo el empobrecimiento participativo subjetivo y del equipo como tal. La posición de cada docente es de suma importancia cuando se trabaja con profesionales en base a la honestidad y sinceridad, dentro de una dinámica que permita poder dar espacio a las opiniones y decisiones en el mejorar tales aspectos limitantes, pudiendo además, llegar a aunar criterios, en mejoramientos y buscar y crear habilidades que puedan bajar este tipo de tensión.
La presencia de roles negativos simboliza una fuente de interferencias y descohesión en los grupos y en la eficacia de las tareas propuestas en sus trabajos interdisciplinarios. Las relaciones dentro del grupo pueden estar marcadas en un tono poco tolerante y de poco respeto profesional y personal, soportando cada miembro una baja autoestima y por ende, llegando a la frustración en lo colectivo. Como también, las ansiedades y angustias que se dan en el camino de la intervención educacional, llevan a no ser soportable las expectativas de alumnos, autoridades de la institución, familias y/o dentro del mismo grupo, provocando un malestar y respuestas disfuncionales en un bien en común. La falta de entrenamiento, la poca experiencia o la poca capacidad en explotar los recursos que se tienen para un mejor resultado, suele también pasar la cuenta transformándose en otro factor negativo, como también, las dificultades en la planificación o en la puesta en práctica del trabajo en sí, afectando los objetivos de aprendizaje en el interior del grupo, como es de gran relevancia, el tema del poder entre los integrantes, lo cual suele provocar conflictos que pueden llegar a terminar en resultados catastróficos, como el resultado mediocre del proyecto o el abandono definitivo de éste sin producir ningún resultado válido a analizar.
El Acto de Valoración en los Equipos Docentes.
Existiendo las condicionantes que han de aparecer en una situación educacional de trabajo interdisciplinario, el punto de valorarse como equipo de trabajo, por lo general queda relegado a un segundo plano y no se le da una importancia debida, ya que más se da énfasis en lograr los objetivos o meta que se propusieron que en vez de ver por un instante en como se está realizando. Varios factores inciden en el bienestar grupal que dan pie a la realización de una relación, como el acto de buscar conciencia entre ellos y en como volcarse en un análisis que los ayude a analizar momentos de conflicto de determinadas ocasiones. Joan Boalls (1) explica que el grupo de trabajo debe darse el tiempo para la reflexión y la toma de conciencia, pero dejando libre albedrío a que esa decisión la tome el grupo, no como una imposición o necesidad fundamental. Por esto, sugiere un cuadro con varios puntos que son primordiales para llevar a cabo la tarea profesional e interdisciplinaria en condiciones de satisfacción y para que logren una alta capacitación en el funcionamiento organizacional entre ellos.
Se denomina valores "al conjunto de pautas que la sociedad establece para las personas en las relaciones sociales" (2), lo cual llevado ésta definición en lo que refiere al grupo interdisciplinario, resulta relevante tal definición mostrando que en más de alguna ocasión se puede realiza un acto de deficiencia en el interior del equipo interdisciplinario. Por ende, la valoración que nos indica Joan Boalls es de suma importancia, en donde hago resaltar los puntos valóricos en que un grupo interdisciplinario tenga exclusiva nitidez para lograr un bienestar y buen futuro en el trabajo interdisciplinario. El acto de la reciprocidad indica que los miembros han de potenciar sus aspiraciones individuales, satisfacer sus necesidades y aspiraciones de cada componentes, buscando una comprensión entre los integrantes y convertir las relaciones de reciprocidad negativa en positiva. En la posición de cada docente, el grupo busca que cada miembro disfrute de una posición gratificante y participativa, permitiéndole enriquecerse profesionalmente y a los otros miembros, con el respecto en los aportes que realice. La confianza básica en los docentes debe estar dirigida como referencia a la capacidad de analizar y reconocer las propias y principales carencias que tiene cada miembro, fortaleciendo la confianza, el compromiso y fraternidad. Reconociendo las propias carencias, el grupo busca obtener una imagen positiva de si mismo, para tener una actitud positiva entre ellos y los que los rodeen. Tener un respeto a la diversidad, a las diferentes maneras de pensar, de hacer y de ser, es un punto en el cual el grupo interdisciplinario a de trabajar con mayores ansias, ya que por lo general, acá es donde los conflictos frecuentan de forma constante durante todo el trayecto del trabajo grupal y en donde el choque de teorías y posturas intelectuales suelen ser más duras y criticas. Entender en el grupo que las gratificaciones entre los componentes sean de forma recíproca, evitando que a un solo miembro se le destaque más que al resto, para así no provocar fisuras ya comentadas en éste artículo. Además, los miembros han de sentirse libres de ansiedades persistentemente provocados por la institución en donde ejercen, o de las familias o de otro tipo de entidad próximas al equipo y al trabajo, como también, trabajar lo que en las relaciones internas haya una capacidad de resolución satisfactoria de las relaciones de poder, atendiendo al bajo nivel de conflictos que generan y en relación a la cohesión y comunicación del grupo.
Conclusión. Ahora, si bien es cierto que también hay problemas en torno a lo administrativo y de estilo más político, entorno a lo múltiples necesidades que han de tener un equipo y dependiendo en la institución en la que se ejerza, el poco énfasis que se da en la actualidad con respecto a como funcionan y cuales son los problemas principales en un equipo interdisciplinario y en como enfrentarlos, da para que éste artículo se valore por si mismo. El trabajo grupal y multidisciplinar busca como finalidad el esclarecer y resolver distintos problemas, que en el área de la educación se vuelve letal y hasta de manera imprescindible para que una institución pueda seguir valorándose y evolucionando con los tiempos modernos que suceden en la actualidad. Más allá de las principales soluciones a los problemas que han de afectar a un equipo, lo esencial va ser que en el grupo nazca la necesidad de escucharse y quiera solucionar los conflictos principales que no les permita seguir en pos de una mejora o solución a los objetivos que se plantean en su proyecto al inicio, porque más que todo, el simple acto de la comunicación es lo que soluciona gran parte de los problemas que afectan a cualquiera, y dar el primer paso a esto, sin lugar a dudas, da beneficios en pos del grupo interdisciplinario.
Referencias:
1 Boalls, Joan; “El Trabajo en Equipo del Profesorado”, Pág. 33, Editorial Graó, Barcelona, 2000.
2 http://es.wikipedia.org/wiki/Valor
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